
El silencio anidó en mi alma, mi mente, como barrido por el viento, se llevó las ideas dejándome
huérfano de palabras, tan necesario para el poeta que vive de ellas...
¿ Que será de mi, si no puedo escribir ? ¿ Que será de ti, si no puedes leerme ?
¡ Que triste destino el nuestro ! Nos espera el destino de la muerte, mientras vemos agonizar nuestro amor...
¡ Tiempo y distancia !
¿ Cuanto tiempo podemos estar sin que nuestros cuerpos se amen ?
¿ Que distancia podemos tener hasta llegar al olvido ?
Preguntas, sólo preguntas, sin respuestas para escribirlas y que tu recibas mis escritos, como consuelo, en el tiempo y la distancia; confiando en el futuro, confiando que pronto estaremos para unir nuestras bocas, unir nuestra piel...
Si yo tuviera palabras y tu al recibirlas, sería como regar el jardín de nuestro amor, la savia de nuestro querer; evitar que las hojas se marchiten, que mustias caigan al suelo y secas, el viento las arrastre al mar, junto a tantos otros amores, que yasen en el fondo del olvido, en el fondo del no regresar...
¿ Donde están mis palabras, que se han hecho de ellas ?
Tu te has ido y ellas se han ido contigo; si tu no estás, de nada me sirven,
tenerlas a mi lado, tenerlas conmigo. Has sido mi musa, mi inspiración, mi lira...
¡ Tu te has ido, no me dejes, llévame contigo !
Mario Beer-Sheva
" Cuando necesites oír la verdad, ten la fortaleza para abrir tus oídos y cerrare tu boca " Anónimo.-
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