sábado, 5 de febrero de 2011

Preguntas Sin Respuestas


Veo, desde mi ventana, la lluvia caer, una lluvia fina y
persistente, como lágrimas.
Dentro mío, también hay lluvia, pero estas vienen de adentro y por mis ojos se pierden en la nada, con intenso dolor, son lágrimas del corazón. El dolor, que ahí está, que me recuerda, lo que no tengo que olvidar.
Y lo que fue cicatriz vuelve a ser herida; herida que no cierra, que está abierta como una ventana al pasado, para recordar, que como la piedra que se arroja, la palabra tampoco puede
volver atrás.
Palabras que nos dijimos, cuando deberíamos callar y callamos, cuando
había que hablar; la historia se repite y el dolor vuelva a mi, con más fuerza, para no dejar de olvidar.
¡ Tarde ! Palabra que debemos cuidar, al usar, porque ella nos marca el tiempo y el tiempo a nadie espera, siempre de prisa, como queriendo pasar; y cuando queremos rectificar, el tiempo pasó, nada quedó, salvo el
gusto amargo que destila la soledad.
¿ Cuantos años me quedarán para sufrir, este recuerdo, que vive en mi ?
¿ Cuanto tiempo mi cuerpo podrá resistir el castigo, que vive en mi ?
¿ Como callar el grito que puja por salir, que vive en mi ?
¡Preguntas que no tienen respuestas, respuestas, que prefiero no escuchar!
Tarde, para todo es tarde; para mi vida también...
Mario Beer-Sheva
pensamientospoemas@gmail.com

viernes, 4 de febrero de 2011

Una Silla Vacía


La ocuparé, estaré ante ti y sentirás mi presencia...
¿ Que habrá sido de tu vida, tendrás marido, hijos, tal
vez, parientes o amigos ?
Todos ellos estarán presentes y cada uno ocupará un lugar en tu mesa...
¿ Trabajarás, estarás jubilada ? ¡ Nada interesa !
Un día al año, estarán reunidos, ante una mesa, con torta de cumpleaños, festejando tu aniversario...
¿ Donde vivirás, en que pueblo o ciudad, en que país, que lengua hablarás ?
¿ Que costumbres tendrás, en estos años que han pasado ? ¡ Tampoca interesa !
Será el día de tu cumpleaños y es ahí, donde te encontraré. Estaré presente
en tu fiesta no iré sólo, mi imaginación me acompañará...
Y en el momento del brindis, yo también levantaré la copa y hasta algunas
palabras podré decir; si la emoción me lo permite...
Tu las escucharás, ya que nuestros corazones están unidos, sin hablarse, sin verse, como siempre lo estuvieron...
¡ Sí, seré parte de ese brindis virtual !
¡ No olvides reservarme el lugar, espero una silla vacía, cerca de ti !
Mario Beer-Sheva

jueves, 3 de febrero de 2011

No Será Mi Boca


No será de mi boca, que escucharás, pronunciar tu nombre; tu nombre, para mi, nada significa. Hoy miro tu boca, pintarrajeada y desprolija y me pregunto, que vi, en ella, que por un beso me enloquecía. Tu piel, suave y tersa, eran las delicias de mis manos y
hoy no quiero acariciarte, me da lástima tu aspecto. Tu voz me enamoró,
pero el alcohol y el tabaco la volvieron ronca y suena mal en mis oídos, te
suplico que no cantes; estás arruinando un tango.
No será mi boca, que te llame, pero puede ser mi boca que te eche, de mi lado.
No pretendo olvidarte, tanto te he querido, pero quiero recordarte como fuiste, no como la vida te dejó en el olvido.
Los años castigan, sin rebenque, el tiempo es suficiente, el tiempo es dolor que no se siente, en el momento, pero al correr de los años, nos golpea y cuando lo notamos, se hace todo diferente.
No hay nada que detenga el tiempo, no hay medio, ni forma. Todo envejece y sólo queda el amor, con su grato recuerdo o la amargura, de no haberlo tenido.
No será mi boca, que te culpe por la vida que has elejido, no será mi boca
que maldiga tu nombre, pero sí será mi boca que te confiese ; nunca podré
olvidarte.
¡ Haber tenido algo, contigo !
Mario Beer-Sheva

miércoles, 2 de febrero de 2011

La Memoria Del Viejo Poeta


Conozco a un viejo poeta, retirado ya. Que supo en su
juventud escribir poemas, muy bellos, por cierto, alabando el amor, que son los sentimientos, generosos,
que todo hombre o mujer, llevan dentro suyos y es lo que nos diferencia de la maldad, el egoísmo, la envidia y otras costumbres, que el ser humano practica, en aras de la soberbia.
Suelo verlo, al viejo poeta, buscando la sombra, en verano y bajo el alero, en invierno, reparado del frío y del viento. Hace años, que el poeta, ha dejado de escribir; hoy se lo ve , sentado, con un libro cerrado, en las manos. Algunos dicen que es un libro escrito por él.
Sus ojos cerrados, parece dormir, pero no es así; en sus labios se suele notar una sonrisa, alegre o burlona, como recordando sus tiempos pasados
y las aventuras, que puede recordar. En otras ocasiones y sin sonrisas, una lágrima solitaria se escapa de sus ojos, cerrados, moja sus mejillas y llegan a sus manos y ahí quedan.
¿ Serán lágrimas, que el viejo poeta, las guarda para sí ? ¡ Imposible de saber !
Como hacer para entrar en su mente, cuantas cosas podrá contar y cuantas otras callará. Su vida fue toda una odisea, que nunca podremos conocer.
Hoy, en una fría mañana, el viejo, bajo el alero, se sentó; tomó el libro que siempre lleva consigo, lo cerró, como es su costumbre, cerró sus ojos y una
lágrima huyó; sólo por curiosidad, me acerqué a él y le pregunté que libro está leyendo y esta fue su respuesta:
*Este libro, amigo curioso, fue un regalo de la mujer que más amé y nunca pude leerlo, porque cuando abro el libro ella se desvanece en mis recuerdos y cuando lo cierro, se abre mi memoria y la veo tal cual fué*
*¡ Prefiero tener el libro cerrado y la memoria abierta y fresca y recordarla a la mujer que adoré !*
Mario Beer-Sheva

martes, 1 de febrero de 2011

Tormenta De Amor


Somos dueños, nos pertenece, somos dueños de nuestro amor, de nuestro amor tormentoso. Nuestro amor nos produce dolor, sospecha, ira y poca pasión; nos une la tormenta, que en nosotros vive, la sospecha de la sombra, de lo infiel, de la mentira, del engaño.
Nuestro amor es un suplicio, que llena nuestras noches de zozobras y lamentos; que no podemos evitar, que nos quita el sueño y nos trae ideas sobre nuestros amores, que creemos no correspondidos y plagados de infidelidad
¡ Debemos separarnos ! ¿ Debemos separarnos ?
¿ Como viviré sin ti, como vivirás sin mi ?
Somos gemelos en el dolor, tomamos del mismo veneno, sufrimos, junto a nuestro amor y la ira, cuando se desata, es la ira de los dos.
Si nos separamos, moriremos los dos y juntos; juntos caminamos a la locura, que nos espera, con las manos abiertas.
Nuestro amor tormentoso nos unió en la fatalidad y será ella la que nos deberá separar para que vivamos los dos.
Yo prefiero caminar hacia la locura, antes de dejarte de amar.
¡ Ya lo sabes, mi tormenta de amor !
Mario Beer-Sheva

Ni Blanco, Ni Negro


¡ Gris ! Ni blanco, ni negro, sencillamente gris.
Como la tarde de lluvia, como un amanecer sin sol, como la nieve sucia, como el mar encrespado, como la tierra seca, como el bosque en otroño, como el faro sin luz, como la noche sin luna.
Gris, como fue mi pasado, como es mi presente, como será mi futuro; si llego
a conocer.
El gris es un color que duele, que lastima el alma, que crea la tristeza y alimenta las lágrimas, que corren por mis pálidas mejillas. Gris es mi sangre y por cada latido de mi corazón; la sangre gris camina por mi cuerpo, mi mente se enturbia y mis ojos se nublan hasta ver todo gris.
Gris es una madre, que entierra a su hijo, es un padre, que despide a su
hijo-soldado, con las dudas de volverlo a ver.
Gris es un campo incendiado, que necesitará, mucho tiempo, que vuelva el verdor. Gris es una inundación y ver a la gente procurar salvar sus cosas,
mientras maldicen, sin pedir perdón. Gris es el pelo, que con la edad va naciendo, mostrando las canas que oculta la edad.
Un nuevo amanecer, con sol brillante, sin gris y tendremos un día feliz.
Pero estemos atentos. ¡ El gris, hasta de las cenizas, vuelve a revivir !
Mario Beer-Sheva

domingo, 30 de enero de 2011

Cuando Pompeya Lloró


Pompeya, mi vieja y fiel amiga, deja que mis brazos te rodean, tensen tus
cuerdas y comencemos a recordar; tu
y yo le hemos cantado a la luna, en noches de amor y locura y en otras oportunidades, cantamos, la tristeza de un amor ido o alquien que ha partido y con pesar hemos sabido, que era su viaje final.Hoy, querida guitarra, te he venido a buscar para que juntos lloremos, por un gran amor
que está enfermo y deberemos llorar en soledad. Son esos amores que no nos pertenecen, son amores ajenos, pero amores al fin.
Te tomo en mis brazos, te arrimo a mi pecho y como en un murmullo te cuento la historia, mientras tus cuerdas me acompañan en ese dolor.
¡ Se está muriendo ! ¡ Mi amor misterioso se está muriendo y yo arrastro mi pena; por no poder verla y despedirme de ella !
Ella es casada, con marido, familia, vecinos y amigos; que rodean su lecho y yo que tanto le he querido, que tanto la he amado; hoy no me queda el consuelo de verla por última vez.
Nuestros encuentros clandestinos, de horas o siglos; el tiempo no importa, creó en nosotros un amor de verdad, mientras tu con tu ritmo, nos hacía
soñar con un amor inmortal.
Mientras tu esperas, el descanso final, con unos rasguidos, mi guitarra, con música de amor, te hará el juramento de no olvidarte, jámas.¡ Demuéstrale Pompeya, la ternura de tu corazón y guarda nuestras lágrimas, para otra
ocasión !
Mario Beer-Sheva

No Es Un Fino Cristal


Y cuando te digan que el amor es un fino cristal, que
debemos tenerlo entre algodones; ya que fácilmente puede romperse y sus trozos esparcidos por el viento,
desaparezca en el horizonte del tiempo; tu no dudes en
contestar que eso es mentira.
¡ Totalmente mentira y nada hay de verdad !
El amor se forja en un crisol, con acero, resistente y duradero y un baño de cromo,, que lo hace inoxidable e inalterable, por los años de los años.
El amor, cuando es verdadero, tiene fuertes raíces para afrontar los vientos
y tempestades, muy común en la vida.
Hay amores de fino cristal, pero son amores por poco tiempo y hay amores
que nacen en el viento, soplados por la pasión y que termina al calmar el viento.
Los amores reales, con viejas o tiernas raíces, están preparados para afrontar la vida, con sus tormentas, con sus cielos con nubarrones o a pleno sol de la primavera y sus noches de luna, que invitan al amor.
No quiero que te confundas, joven niña. un amor u otro es fácil de distinguir;el amor verdadero es luchador y encara la vida, junto con su
amante, en sus dificultades, poniendo la cara, ante el mal tiempo y esperando que el viento favorable, hinche sus velas y pueda navegar a aguas tranquilas, hasta llegar a la costa que lo librará del mal.
Tirará el ancla en aguas confiables y en ellas, formará su hogar. Y aquel que diga que el amor es un fino cristal; no confíes en él.
¡ Seguramente, varios son los cristales, que ha roto en su vida !
Mario Beer-Sheva

sábado, 29 de enero de 2011

Noche De Descanso


Buenas noches, mi amor, cierra los ojos y busca el descanso reparador, mientras yo velaré tus sueños y ahuyentaré las pesadillas, para que tengas un sueño mejor.
Por la mañana, al despertarte, te sentirás feliz y yo al mirarte, seguramente diré:
Eres como una flor exótica, que se debe cuidar, que se debe amar, ya que otra, como tu, no hay...
Buenas noches, mi amor, descansa sin temor, yo
estoy a tu lado, cuidándote y amándote, como si fueras una diosa, como una divinidad, única en el mundo, única en mi corazón. Mi corazón que ríe, cuando tu ríes y llora, cuando las lágrimas mojan tu rostro, que brotan de tus ojos. De tus ojos, del color del jade, que
como gemas valiosas, se empeñan en llorar y cuando ríes toman el color del verde mar...
Buenas noches, mi amor; duerme tranquila y confiada, yo soy tu guardián
mi corazón, despierto toda la noche, sólo para cuidarte a ti. Si tu no existirías, mi corazón no tendría motivo, por el cual latir...
Buenas noches, mi amor; por tu respiración noto que te has dormido y yo al mirarte te contemplo, como se contempla un lienzo famoso de un Van Dyck o de un Rubens, únicos e imposibles de copiar...
Buenas noches, mi amor.
El sueño está venciendo mi cuerpo, pierdo mi conciencia y comienzo a soñar, con el maravilloso momento de despertarme y verte que juntos estamos, en un nuevo día, para disfrutar de él...
Los latidos de mi corazón te protegen. ¡ Que descanses, mi bien !
Mario Beer-Sheva

jueves, 27 de enero de 2011

Nunca Más


He crecido, he madurado, puedo pensar solo y equivocarme, también. Y en todo este
proceso, he descubierto, con alegría, que soy libre, sin cadenas, promesas, juramentos; veo que me has entendido: No te necesito, mujer...
Durante un tiempo, estuve convencido, que tu eras el aire que respiro, que tu madurez controlaba mis actos, que tu mente pensaba por los dos y que nunca, cometías, un error.
Mis juramentos eran reales y los tuyos, ficticios, mi amor era sincero y el
tuyo, una comedia de salón, mi vida estaba en tus manos y tu la moldeabas
según el día y la ocasión.
¡ No te necesito, mujer !
He comprado placer y he recibido placer, he comprado besos, dulces como
la miel y besos he recibido, he comprado compañía y la tengo, aún es mía.
Sin firmas, sin lazos, sin oír tus mentiras, que transformaban la noche en pesadilla, mientras esperaba en la oscuridad, tu regreso al hogar; todo eso
se ha terminado, sólo me falta decirte:
¡ No te necesito mujer !
Vive tu vida como mejor puedas, nada de ti quiero saber. Y si algún día, en el correr de la vida, me necesitas, no intentes regresar, seguramente yo
tendré compañía, que alegre mi vida y en ella deje mi amor.
Buscaré una mujer que aprecie mis besos, que sea digna de mis abrazos, de
las flores, que ella pondrá en un jarrón y no en la basura, como lo hacías tu.
Tu eres mujer para el sexo, pero no eres mujer para el amor.
¡ No te necesito, mujer ! ¡ No te necesito más !
Mario Beer-Sheva