lunes, 15 de noviembre de 2010

No Pronunciaré Tu Nombre


No pronunciaré tu nombre, nuestro amor es un amor prohibido.
Ni en sueños, hablaré de ti y al despertar tendré, muy presente, que ni tu nombre, ni tu
dirección, ni tu estado civil. Todo eso es parte de nuestros pecados prohibidos, que deberán
vivir en un rincón, de nuestros oscuros corazones.
Nuestros corazones, que el amor dejó ciego, mudo y sordo, para vivir sólo, nuestra pasión desenfrenada, nuestra pasión desmadrada, que nos arrastra en la corriente, como un río indomable.
Tu nombre será el secreto, mejor guardado, que un enamorado pueda guardar. Tus besos, vigilarán mi boca y de ella no saldrá un suspiro, si tu así lo deseas.
No pronunciaré tu nombre, aunque ello me cueste la vida y cuando nos
crucemos por la calle, ni un simple saludo, esperes de mi.
Amores prohibidos, un manjar que no se olvida, una sensación imposible de describir, es la aventura del hombre, es volver a vivir, nuevamente ser
joven, con la experiencia del hoy, volver al ayer.
Los amores prohibidos, no tienen nombre, no tienen porque tener, sus vidas son los minutos, las horas o los días, en que se pueden ver. Lugares sin nombre, que no hay que recordar, habitaciones sin lujos, solo lo necesario, para mantener los amores, que siendo prohibido, causan tanto placer.
No pronunciaré tu nombre. ¡ Además no lo recuerdo !
¿ Podrás tu creer ?
Mario Beer-Sheva

domingo, 14 de noviembre de 2010

Para Amar de Verdad


Cuando mis manos tiemblan, mi vista se nubla y mi mente, se niega a pensar, sin verte, se que estás a mi lado. Mi corazón, más ligero, late de emoción, mi olfato, no se equivoca.
¡ Tu estás junto a mi !
Te tomo de las manos y las llevo a mis labios, las beso, como si fuera adoración y ellas responden con carisias y juegos, que
alimentan mi pasión. A mi garganta le faltan palabras para describir la emoción; nuestro amor es tan grande, que no nos alcanza una vida, para vivir nuestro idilio, para gastar nuestro amor.
¡ Bebo tus labios, con la sed del peregrino, que busca el oasis, en el seco
desierto !
Mis manos, en tus cabellos, buscan la dicha y la fortuna de ser el amo de
tu corazón y tu sonríes, mostrando tus dientes como perlas, del blanco coral.
¡ Me haces feliz, amada mía, tan feliz que hasta tengo miedo que sea un sueño de mi imaginación !
Tomando coraje, abro los ojos y con grata sorpresa, confirmo que eres real
no eres un sueño, eres mía, sólo mía, desde hoy hasta el final.
Y cuando los años estén pasando, nosotros, a viva voz, gritaremos a los vientos, de la montaña al mar, pregonando nuestros sentimientos, para que todos los sepan, como es:
¡ Amar de verdad !
Mario Beer-Sheva

jueves, 11 de noviembre de 2010

El Amor De Un Poeta


Señora, le pido disculpas el haber golpeado a su puerta, ocurre
que soy poeta y a mis sensibles oídos, ha llegado la noticia, que su marido se fue, por otra vida, tal vez. Y usted, al quedarse sola, en esta enorme mansión, busca un querer, para que mate
su ocio y la haga mujer.
Usted quiere, el consuelo de la noche, que es solitario y triste,que juntos exploren la luna, contemplen las estrellas y vean salir al sol.
Y es por eso, estimada señora, que en su puerta estoy, como le dije soy poeta y como buen poeta, entendemos las cosas del corazón. Me ofresco, señora, a ser quien comparte su vida o por algunos días, quizás.
Soy instruido y tierno para el amor. Nadie escribe mejor que yo, leo la música y si es romántica, mejor, entiendo de pinturas y libros. Pero sobre todo, mi estimada, entiendo de almas, alegrías y buenos momentos, que habitan en el corazón. Al oír sus latidos, ese idioma complejo, para muchos misteriosos, puedo traducirlo como un idioma universal.
¡ El idioma del amor !
De usted hay sólo una cosa, que necesito y se lo aclaro desde ya.
¡ Me enamoro con facilidad ! No se preocupe, es mal de familia. Recuerdo que mi madre, cuidaba a mi padre, lo mimaba y lo vigilaba para que no se
enamore, era de fácil enamoramiento, tal es así, que pocas veces, se enamoró.
Y después de esta pequeña referencia, le comento, que estaré atento de su
opinión, me retiro, esperando sus noticias, para ejercer mi funsión.
¡ Gracias por escucharme, ha sido todo un placer, para los dos !
Mario Beer-Sheva

miércoles, 10 de noviembre de 2010

No Me Mires


Cuando me veas por la calle, no me hables, por favor, yo esconderé mi rostro para no saludarte y hacerme ilusiones que no me has visto, como estoy.
La droga, que adormece, el alcohol que calma mi temblor y el tabaco, que serena mis nervios, así estoy viviendo, desde que te fuiste, dejándome abandonado, mi amor.
Si no fuera cobarde, con mi vida terminaría, si no fuera cobarde, tu no me hubieras abandonado. Yo hubiera dejado mi familia y hubiera corrido tras de ti, hoy tu no estás y yo estoy solo, sólo con mis recuerdos, que de nada sirven.
¡ Fui un cobarde, le tuve miedo a la vida y te dejé ir !
Sin saber, que vivir sin ti, era imposible. Y quedé solo, sin tu amor, sin el
hogar, sin mis amigos, que cuando los veo, dan vuelta la cara para no verme llorar.
Si me ves por la calle, no tengas piedad de mi, mi desgracia, yo la he buscado y hoy no quiero que me veas, me daría mucha verguenza, ver tus lágrimas y que tengas lástima de mi.
Estoy condenado, por cobarde, a vivir como vivo y este será mi castigo, hasta el fin de mis días, mientras, viviré escondido de tus ojos que me acechan, que me juzgan por no haberme comprendido.
Si me ves por la calle, no me hables, no me mires, da vuelta la cara.
¡ Sólo esto te pido !
Mario Beer-Sheva

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cuando Recuerdes


Cuando el sol se enfríe y la luna pierda su brillo.
¡ En ese momento te dejaré de amar !
Cuando las estrellas se escondan trás el horizonte.
¡ Será cuando no te querré más !
Cuando los mares se sequen y los barcos pierdan su valor.
¡ Justo, mis besos, dejarán de tener el calor, de hoy !
Cuando el cielo se junte con la tierra y los caminos serán de algodón.
¡ No dudes, será que mi amor terminó !
Cuando las flores de la primavera, estén presente todo el año.
¡ Pregúntame si te amo, puede ser que no !
Cuando termine la guerra, el placer al poder y el dinero, que corrompe.
¡ Notarás, por mi cara, que mi amor murió. !
Si nada de esto ocurre, mi amor será eterno, te amaré con tu presencia,
con tu ausencia, en mis noches de sueños, que son pesadillas, porque tu
no estás. Tu eres como un tatuaje, en mi corazón, te llevo prendida, en mi
alma, tu no eres parte de mi vida, eres la vida en sí.
¡ Recuérdame, sólo recuérdame !
Y yo podré vivir.
Mario Beer-Sheva

sábado, 6 de noviembre de 2010

Amor, Sólo Amor


El amor, ese magnífico sentimiento, que todos llevamos con nosotros y algunos lo tenemos encerrado, en nuestro ser, con la tonta idea de tener verguenza y no hacerlo ver.
Mostrarlo al sol, enseñarle la luna, que vea las estrellas, que huela el perfume, de una primavera en flor. Que conozca la nieve, en su blancura y esplendor, que conozca el arco iris, esos colores magníficos que la naturaleza nos regaló. Llevarlo a la costa del mar, con su interminable horizonte, que sepa lo que significa la risa, que no tiene dolor y el llanto,
por sufrir de amor.
¿ Porqué encerrar el amor ? Si es el sentimiento más humilde y más fuerte, que al nacer, nuestra madre nos inculcó. Y al crecer, creció con nosotros y
hasta la tumba nos acompañó.
¡ El amor ! El único sentimiento más fuerte que la ira y el dolor, que no sabe de venganza, no sabe de rencor, ignora la distancia y al tiempo, lo
pelea, ganándole en cada ocasión.
¡ El amor ! Que no sabe de años, que puede inmolarse, por un querer, que te hace sentir joven, que prende la pasión, con besos y caricias y con gran ternura, abarca el corazón.
¡ El amor ! Te calma la ansiedad, recupera la ilusión, es sostén en tu vida,
lleva las ansias de formar una familia, de transmitir una felicidad, de crear un destino, de luchar por una ilusión.
¡ Pobre de aquellos, que nunca mostraron amor !
¿ Muertos en vida ?
¡ Ellos son !
Mario Beer-Sheva

viernes, 5 de noviembre de 2010

La Verdad Sobre La Mesa


¡ Pongamos la verdad sobre la mesa y hablemos claro !
Estoy dispuesto a ser tu amigo, tu confidente, tu consejero.
Estoy dispuesto a poner el hombro y te apoyes en él, cuando lo necesites y pondré el pecho, para que busques refugio, ante un desconsuelo, mis oídos, te pertenecerán y estarán atentos a tus risas, o a tus sollozos, te escucharé con calma y te aconsejaré, según mi juicio y experiencia.
¡ Todo esto lo haré, porque somos amigos !
Tu eres casada y tienes marido, no debes olvidar, por tu bien y por el temor a Di-s.
Yo podré festejar, contigo, tus triunfos y consolarte en tus derrotas, que
todos las tenemos, pero nunca esperes mis besos y mis caricias, porque no seré tu amante.
No esperes, que en las noches de frio me acerque a tu lecho y abrase tu
cuerpo, tu marido se encargará de darte el calor, que abriga tu cuerpo y abriga tu alma.
Yo seré tu amigo, tu amigo incondicional, no habrá horario ni tiempo, en todo momento estaré para ti.
Sólo una cosa, te pediré, que no me falten tus versos, hermosos y profundos, que en mi alma, abre la puerta, al recuerdo, la añoranza, a los años que han pasado y con ellos vuelvo al ayer.
¡ Con la verdad hemos servido la mesa !
¡ Juntos, disfrutemos de este manjar !
Mario Beer-Sheva

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Si Buscas, Me Encontrarás


¡ Si quieres encontrarme, búscame y me encontrarás:
En una pareja, donde los ojos indiscretos no puedan llegar. Con abrazos y besos profundos, manos inquietas, buscando el placer que ha de llegar.
En una madre, amamantando a su niño, mientras los dos, con sus ojos, hablan de un futuro, que pronto vivirán.
En un matrimonio, de ancianos, que unidos por las manos, llevan un recuerdo, que sus ojos gritan en memoria, que sólo ellos sabrán.
En amantes, prohibidos y en pecado, que jugando con la suerte, buscan la
soledad, en aras de su amor.
En el flamante abuelo, que de su dedo está prendida, la mano de su nieto,
que tanto esperó y hoy, con gran orgullo se pasea, por amigos y vecinos, mostrando el amor, que su sangre heredó.
En la primavera, ruidos de gorriones, que despiertan al amor, en los brotes
que serán bellas flores y crecerán en el mes del romance, que año a año se
renueva, sin preguntar a la luna sin preguntar al sol.
En el campo y después de la siembra, en que el campesino, se prepara, para
recoger los frutos, que con su sudor lo premió.
En el poeta, que desde su ventana, sabe que hoy será el día, de su mejor
composición, porque su amada, lo está buscando y de esta forma, serán
dos.
¿ Quieres encontarme ?
¡ Ya sabes donde estoy !
Mario Beer-Sheva

martes, 2 de noviembre de 2010

Ya Nada Me Llama La Atención


Ya nada me llama la atención, viniendo de ti.
¿ Será que por tu sangre, corren ríos de palabras, que juntado en la oración, forman los poemas, que leo de tu corazón ?
¿ Puede ser, que tus suspiros son notas musicales, que crea un pentagrama y al
leer la música se transforma en un poema, dedicado al amor ?
Ya nada me llama la atención, viniendo de ti.
Los premios por tus trabajos, bien merecidos los tienes, pero de ninguna manera, opaca tu maestria, de ver la vida y escribir sobre ella. Escribes con una experiencia, mucho mayor que tu edad. Tus letras hablan de una edad, que seguramente no tienes, pero se nota que has vivido, lo suficiente, para conocer el amor y el olvido.
Eres una buena amiga y una excelente poeta, manejas las letras con mano firme y corazón tierno. Tienes un lugar en la historia, como poeta y tus
letras conquistan el corazón.
La suerte me ha sido fiel, el haberte conocido, como poeta y mujer.
¡ Gracias !
Mario Beer-Sheva

De Tarde En Tarde


Sólo, muy de tarde en tarde, me acuerdo de ti y únicamente, en ese momento escucho tu voz, oigo tus suspiros, creo en tus llantos, comparto tus risas, festejo tus promesas, creo en la bondad de la vida, en la justicia de los hombres y el temor a Di-s.
Pero, muy de tarde en tarde, me arrepiento de nuestro amor, que agonizó. Hay cosas que no se puede olvidar y otras, que no deseo hacerlo; como olvidar el calor de tu cuerpo, en mi cuerpo, tu boca que besa, tus labios que queman, tus manos,
curiosas, que cubre mi cuerpo y me promete amor.
Cuando, muy de tarde en tarde, recuerdo nuestras aventuras, nuestro caminar, por calles y avenidas, sin ritmo y sin concierto, siguiendo, sólo, la marcha de nuestro deseo, que apura el regreso a nuestro nido de amor, donde habíamos perdido la verguenza y sólo la locura, mantenía nuestra unión.
Créeme, muy de tarde en tarde, mi mente se abre y como atropellando, salen recuerdos, recuerdos que deberían haber muerto, pero viven y buscan la luz, flotan en el olvido, pero no se ahogan, ni se pierden en los vericuetos del tiempo.
Pienso, muy de tarde en tarde, que lo nuestro fue salvaje, como si quisiéramos herirnos en lugar de amarnos y nos herimos, con saña, rabia
y rencor; sin nada que lo explique, sin respuesta.
¡ Es uno de los tantos misterios, que tiene el amor !
Y ahora, que mi cuerpo enfermo, tiene poca vida.
Te pido, muy de tarde en tarde, me recuerdes corazón.
Mario Beer-Sheva