domingo, 30 de enero de 2011

Cuando Pompeya Lloró


Pompeya, mi vieja y fiel amiga, deja que mis brazos te rodean, tensen tus
cuerdas y comencemos a recordar; tu
y yo le hemos cantado a la luna, en noches de amor y locura y en otras oportunidades, cantamos, la tristeza de un amor ido o alquien que ha partido y con pesar hemos sabido, que era su viaje final.Hoy, querida guitarra, te he venido a buscar para que juntos lloremos, por un gran amor
que está enfermo y deberemos llorar en soledad. Son esos amores que no nos pertenecen, son amores ajenos, pero amores al fin.
Te tomo en mis brazos, te arrimo a mi pecho y como en un murmullo te cuento la historia, mientras tus cuerdas me acompañan en ese dolor.
¡ Se está muriendo ! ¡ Mi amor misterioso se está muriendo y yo arrastro mi pena; por no poder verla y despedirme de ella !
Ella es casada, con marido, familia, vecinos y amigos; que rodean su lecho y yo que tanto le he querido, que tanto la he amado; hoy no me queda el consuelo de verla por última vez.
Nuestros encuentros clandestinos, de horas o siglos; el tiempo no importa, creó en nosotros un amor de verdad, mientras tu con tu ritmo, nos hacía
soñar con un amor inmortal.
Mientras tu esperas, el descanso final, con unos rasguidos, mi guitarra, con música de amor, te hará el juramento de no olvidarte, jámas.¡ Demuéstrale Pompeya, la ternura de tu corazón y guarda nuestras lágrimas, para otra
ocasión !
Mario Beer-Sheva

No Es Un Fino Cristal


Y cuando te digan que el amor es un fino cristal, que
debemos tenerlo entre algodones; ya que fácilmente puede romperse y sus trozos esparcidos por el viento,
desaparezca en el horizonte del tiempo; tu no dudes en
contestar que eso es mentira.
¡ Totalmente mentira y nada hay de verdad !
El amor se forja en un crisol, con acero, resistente y duradero y un baño de cromo,, que lo hace inoxidable e inalterable, por los años de los años.
El amor, cuando es verdadero, tiene fuertes raíces para afrontar los vientos
y tempestades, muy común en la vida.
Hay amores de fino cristal, pero son amores por poco tiempo y hay amores
que nacen en el viento, soplados por la pasión y que termina al calmar el viento.
Los amores reales, con viejas o tiernas raíces, están preparados para afrontar la vida, con sus tormentas, con sus cielos con nubarrones o a pleno sol de la primavera y sus noches de luna, que invitan al amor.
No quiero que te confundas, joven niña. un amor u otro es fácil de distinguir;el amor verdadero es luchador y encara la vida, junto con su
amante, en sus dificultades, poniendo la cara, ante el mal tiempo y esperando que el viento favorable, hinche sus velas y pueda navegar a aguas tranquilas, hasta llegar a la costa que lo librará del mal.
Tirará el ancla en aguas confiables y en ellas, formará su hogar. Y aquel que diga que el amor es un fino cristal; no confíes en él.
¡ Seguramente, varios son los cristales, que ha roto en su vida !
Mario Beer-Sheva

sábado, 29 de enero de 2011

Noche De Descanso


Buenas noches, mi amor, cierra los ojos y busca el descanso reparador, mientras yo velaré tus sueños y ahuyentaré las pesadillas, para que tengas un sueño mejor.
Por la mañana, al despertarte, te sentirás feliz y yo al mirarte, seguramente diré:
Eres como una flor exótica, que se debe cuidar, que se debe amar, ya que otra, como tu, no hay...
Buenas noches, mi amor, descansa sin temor, yo
estoy a tu lado, cuidándote y amándote, como si fueras una diosa, como una divinidad, única en el mundo, única en mi corazón. Mi corazón que ríe, cuando tu ríes y llora, cuando las lágrimas mojan tu rostro, que brotan de tus ojos. De tus ojos, del color del jade, que
como gemas valiosas, se empeñan en llorar y cuando ríes toman el color del verde mar...
Buenas noches, mi amor; duerme tranquila y confiada, yo soy tu guardián
mi corazón, despierto toda la noche, sólo para cuidarte a ti. Si tu no existirías, mi corazón no tendría motivo, por el cual latir...
Buenas noches, mi amor; por tu respiración noto que te has dormido y yo al mirarte te contemplo, como se contempla un lienzo famoso de un Van Dyck o de un Rubens, únicos e imposibles de copiar...
Buenas noches, mi amor.
El sueño está venciendo mi cuerpo, pierdo mi conciencia y comienzo a soñar, con el maravilloso momento de despertarme y verte que juntos estamos, en un nuevo día, para disfrutar de él...
Los latidos de mi corazón te protegen. ¡ Que descanses, mi bien !
Mario Beer-Sheva

jueves, 27 de enero de 2011

Nunca Más


He crecido, he madurado, puedo pensar solo y equivocarme, también. Y en todo este
proceso, he descubierto, con alegría, que soy libre, sin cadenas, promesas, juramentos; veo que me has entendido: No te necesito, mujer...
Durante un tiempo, estuve convencido, que tu eras el aire que respiro, que tu madurez controlaba mis actos, que tu mente pensaba por los dos y que nunca, cometías, un error.
Mis juramentos eran reales y los tuyos, ficticios, mi amor era sincero y el
tuyo, una comedia de salón, mi vida estaba en tus manos y tu la moldeabas
según el día y la ocasión.
¡ No te necesito, mujer !
He comprado placer y he recibido placer, he comprado besos, dulces como
la miel y besos he recibido, he comprado compañía y la tengo, aún es mía.
Sin firmas, sin lazos, sin oír tus mentiras, que transformaban la noche en pesadilla, mientras esperaba en la oscuridad, tu regreso al hogar; todo eso
se ha terminado, sólo me falta decirte:
¡ No te necesito mujer !
Vive tu vida como mejor puedas, nada de ti quiero saber. Y si algún día, en el correr de la vida, me necesitas, no intentes regresar, seguramente yo
tendré compañía, que alegre mi vida y en ella deje mi amor.
Buscaré una mujer que aprecie mis besos, que sea digna de mis abrazos, de
las flores, que ella pondrá en un jarrón y no en la basura, como lo hacías tu.
Tu eres mujer para el sexo, pero no eres mujer para el amor.
¡ No te necesito, mujer ! ¡ No te necesito más !
Mario Beer-Sheva

martes, 25 de enero de 2011

Orquesta Del Amor


Te recuerdo, no hagas caso de la gente, que murmura sin
saber, que critica nuestra vida, sin saber de nuestro amor
Que hablan de nosotros, que dicen que somos ermitaños,
que con nadie nos ven pasar, que siempre estamos solos,
sin amigos, sin hogar.
Hablan porque no saben, de nuestro cariño, de nuestras
horas de amor, que tomados de las manos, sin hablar,
mirándonos a los ojos, una y otra vez, nos enamoramos los dos.
Ellos no conocen nuestro fuego, que habita dentro nuestro, que nos quema,
que nos une, que nos hace llorar o reír. Como explicar, que nada de nadie necesitamos, que nos basta con nuestro amor, con nuestro amor infinito,
que una vida no podrá alcanzar.
Como explicar que la gente nos molesta, que preferimos el silencio y la
soledad. La soledad y el silencio son nuestros cómplices, en este amor
escandaloso, que no tiene fin y no conoce el punto final.
Ven, abrázame y bailemos, como enamorados, sin música, la música está en nuestras almas, en ella está la orquesta, que marca nuestros pasos y
conoce nuestra pasión.
Y cuando séamos ancianos y nuestros corazones, tengan más lentitud, sabremos que estamos terminando la canción, nuestros cuerpos más unidos, más unidos que nunca, gritaremos a la orquesta:
¡ Otra canción, una no fue suficiente, para vivir nuestro amor !
Mario Beer-Sheva

lunes, 24 de enero de 2011

Por Siempre Amor


Puedes pedirme lo que te apetece; estoy dispuesto a
demostrarte cuanto te quiero, cuanto necesito de ti.
Estoy dispuesto a abandonar mi familia, a dejar a mis hijos, a renunciar a mi madre, no ver más a mis amigos, a dejar el honor y el buen nombre, si lo prefieres. Pero nunca me pidas que te deje de amar.
Tu eres la savia, que se mezcla con mi sangre, que recorre mi cuerpo, da vida a mis deseos y hace posible mi pasión.
Sin ti, no tengo vida, sin ti, nada tiene valor, sin ti, prefiero la muerte y evitar el sufrimiento que mi carne padecerá.
Tu eres la luz de mis ojos, tus labios calmar mi sed, tus carisias dan vida a mi cuerpo; olvidando mis años, olvidando mi edad.
Cuando estoy a tu lado,me siento protegido, tu sonrisa da alivio a mis nervios, que se ponen violentos cuando tu no estás, veo brillar el sol en medio de las tormentas y en las noches de rayos y centellas, la luna aparece para saludar nuestro amor, no faltan las estrellas, que nos guiñan y si la tormenta arrecia, igual ellas titilan, como haciendo presencia por nuestro idilio, que no teme la tormenta, cuando juntos estamos, estamos los dos.
Tu eres mi dios. ¿ Como puedo dejarte de amar ?
¡ Imposible ! ¿ No lo crees ?
Mario Beer-Sheva

domingo, 23 de enero de 2011

Honor


Primero avisté el río, de poca agua y correr perezoso,
algunos peces, en el agua cristalina, me trajo a la memoria los días felices de pesca, que tanto disfruté y aquel primer beso, que robé y nunca olvidé.
Crucé el puente, con sus mismos ruidos y quejidos,
observando la estructura de hierro oxidado, toda una aventura cruzar por él.
Ya estaba en el pueblo, no había gente por las calles, era la hora de la siesta, en sus casas, pocos habitantes, los jóvenes tomaron el rumbo, de la
gran ciudad.
Me detuve frente a la casa, que fuera de mis padres;sólo una tapera, de ella quedaba.
En ella me crié, la adolescencia, la juventud y al ausentarme, mis padres murieron y la casa, el tiempo, la derrumbó. Tuve ganas de llorar y lloré,
como esperando que mis lágrimas rieguen el jardín, que mi madre tanto cuidó. Los años, la sequía y el viento, hicieron el resto.
Crucé a la vereda de enfrente, por la calle de tierra, me acerqué al portón, que tanto conocía. Fue donde la abrazé, la cubrí de besos, de promesas y
juramentos.
De pronto, en el portón, apareció la madre y así me habló:
*Muchacho, debes irte de este pueblo, nadie te mirará bien. Por defender el honor de mi hija, once años de cárcel recibiste y con justa razón; debo decirte que mi hija no conoció el honor, al poco tiempo, en el frio de una noche de invierno, la encontraron en los brazos de un hombre casado.
Con algunas ropas y sin honor, desapareció del pueblo, hasta hoy.*
Sin contestar, cabizbajo enfilé para la estación, un solo pensamiento, me acompañó.
¡ Once años perdidos, pero el honor de mi amada, sin manchas quedó !
Mario Beer-Sheva

sábado, 22 de enero de 2011

Escribir Para Volar


Como el pájaro, que escapa de su jaula y recobra su
libertad, elevándose hacia el cielo, buscando las
alturas, batiendo sus alas, escapando del encierro y al encuentro del viento que lejos lo llevará.
La libertad es escribir, la escritura me eleva a las alturas y me permite ver el mundo, desde lo alto, sin obstáculo que impida mi vista alcanzar.
Cuanta gente que veo, desde la altura, pegado al suelo; no saben volar.
¿ No saben escribir ? ¡ No saben escribir !
Y viven en el silencio de las letras, como niños perdidos, que sólo han aprendido a escribir mamá. Estarán enterados que la palabra es más filosa
que el mejor sable, que la pluma puede llegar a hacer un bisturí, que busca la carne y toca el hueso, con gran dolor. ¡ Seguramente no lo saben !
¡ Pues yo sí, yo lo aprendí !
Y todos los días practico, para no olvidarme, para que no me olviden y algún curioso pregunte ¿ quien es ?
Soy un poeta que ama el amor, que le escribe al amor, que ríe con él, que sufre por él y está totalmente, confiado, que cuando un poeta muere es llevado a un lugar, donde están todos los poetas, todos los cantores, todos
aquellos que creen en el amor.
Un poeta es fácil reconocer, es una persona que ama a la gente y cosa curiosa:
¡ Ama a la soledad y algunos aseguran, que sabe volar !
Mario Beer-Sheva

viernes, 21 de enero de 2011

Un Poema A Nacer


Humilde casa de barrio y al frente un
jardín. Los aromas de sus flores llenan el aire y alegra el corazón. Sus plantas,
de distintos colores, asemejan un arco iris, en sus románticos tonos;altos y
frondosos árboles, que cubren su sombra, los rayos calientes del verano
y protege los helados vientos, del invierno cruel.
¿ De quien es esa casa ? ¿ De quien es ese hermoso jardín ?
En esa casa vive una poetisa, de palabra fácil, de pensamiento romántico,
de pluma ligera y de alegre corazón. Escribe del amor, de la dicha y cada día da gracias por estar en ella.
Sus hermosos poemas, son el abono que cae en la tierra y la tierra, generosa, le devuelve el fruto de sus palabras sublimes, algunas con risas y
otras con lágrimas, que riega sus plantas, sus árboles y mantiene fresca las
flores, que perfuman el aire, donde vive el amor.
Poetisa;que amas el amor y lo sabes decir, lo escribes, lo publicas y como un mensaje, de gloria infinita, ves las respuestas en las flores, en las plantas, en los árboles, que adornan tu humilde casa, donde el aire es aroma a bellos perfumes, a hermosos colores y frondosos árboles, que cuidan de ti.
En esa casa vive una poetisa y algunos aseguran, que cuando ella escribe, una bandada de ruiseñores, rondan el barrio, esperando su nueva creación.
¡ Esperan un nuevo poema, que está, por dar luz !
Mario Beer-Sheva

miércoles, 19 de enero de 2011

El Dibujo Del Cursor


Sentado frente a mi ordenador, mis manos no tocan el teclado, embobado, el cursor, que en forma monótona, parpadea avisando que está listo a escribir.
Esperando la letra, que forme la palabra, la oración y el sentido de ella,
nada viene, la pantalla en blanco, como mi mente, esperando, como mi
corazón, algún milagro, sin razón. Vacío por dentro, nada puede escribir, porque nada hay, nada quedó. Soy un solitario en mi vida, mi vida truncada por un amor, por un adíos, por un querer que perdí, sin saber cuanto la quería, por creer que sin ella podía vivir.
Y hoy la realidad, me golpea con saña, con bronca y rencor, por haberla
dejado ir y quedar pagando con este castigo, por haber burlado el amor, que es sagrado, en el corazón de una mujer enamorada.
De pronto, como en una espesa neblina, veo la sombra, en la pantalla y el cursor, que va dibujando el contorno de una cara de mujer.
Ya distingo su pelo, oscuro, sus ojos, de mirada profunda, sus labios, que al besarme me pedía perdón por amarme tanto.
La imagen, lentamente, se fue diluyendo, mi corazón comenzó a latir con
fuerza, como queriendo salir del pecho e ir a su encuentro.
Sin pérdida de tiempo, en forma desesperada, salí de mi casa, gritando, a pleno pulmón:
¡ Voy a tu encuentro, tu eres mi vida, yo quiero vivir !
Volvimos y apagué el ordenador...
Mario Beer-Sheva