martes, 4 de mayo de 2010

La Memoria De Las Penas


Mucho antes, que la luna huyera, el hombre, gracias a las
paredes y a los árboles, llegó a su casa, las risas, las jaranas y la algarabía, se escuchaba en los vecinos, mañana tendré otro día de quejas y mal humor, entre mis vecinos y pensando lo de mañana, hoy largó la carcajada.
Apoyado en la baranda y empujado por el alcohol, con ruido y
esfuerzo, hasta el tercero, subió. Su cuarto, todo revuelto, lo
recibió y quitándose el saco, sobre la cama cayó.Las sábanas,
sin conocer la plancha de hace meses, lo vio acostarce.
Mientras sus canciones, ruidos y cacajadas, despertaban a los
que mañana, tendrían que ir a trabajar.
Primero las canciones, luego las carcajadas y después los ruidos, llamaron al silencio y el hombre, entre las sábanas
arrugadas, procuraba dormir. Esta noche, como tantas otras, la caña, la ginebra o el vodka, no se ponian de acuerdo para que el hombre pudiera dormir.
Dormir y no pensar, no pesadillas, no recuerdos, la conciencia adormecida, pronto lo dejará
descansar.
El hombre, que todas las noches, viene de la noche, hoy, nuevamente, no podrá dormir. Sus
penas no lo dejan, sus penas lo prefieren despierto, para incriminarlo, hacerle recordar, la vida
que malgastó, que no supo aprovechar.
El hombre quiere hundir, las penas, en el líquido de la caña, la ginebra o el vodka. Pero las penas, después de tantos años, aprendieron a nadar. Las penas se matan cuando el hombre
muere, mientras el hombre vive las penas viven con él.
El hombre no quiere morir, toma y toma, recuerda lo que fue o lo que podría haber sido y por
último, se entrega y se pone a llorar, en silencio, que nadie lo escuche, sólo las penas saben de
su dolor.
¡ Las penas triunfaron, el hombre lloró y después, de un buen rato, el hombre se durmió !

Mariposa De La Noche


Te vistes con alegres colores, como si fueras una chiquilla y cuando el sol desaparece, del cielo y comienza la noche, tu sales
al encuentro de la oscuridad como si quisieras pasar invisible, ante los demás.
Tu vivir es la noche y las sombras que ellas traen.La noche donde
encontrarás amor y consuelo y el recuerdo de tu juventud, del ayer.
Una juventud que no le diste valor, que dejaste pasar y hoy, ni el
arco iris podrá volver atrás. Tu ropa será de colores, modernos y juveniles, pero tus años, que fueron pasando y que tu fuiste olvidando, dejó en ti las marcas, las arrugas, los dolores, que sin cumplir años, los años nos recuerdan.
Recuerdo cuando eras y así te llamaban, ¡ la mariposa de alegres colores ! El sol se enfriaba
cuando tu llegabas y hasta el invierno derretía la nieva, cuando tu pasabas.
El día era tu reino, los hombres, tus esclavos y las flores, ¡ pobre flores ! cerraban sus pétalos
para salvar su color. La noche, para ti no existía, salvo en los palacios, con muchas luces, como
tu querias.
Mariposa, ¿ puedes tu decirme, que has echo de tu vida, donde están los colores, que en ti,
hacian maravilla ? Los salones más iluminados, de la alta sociedad, quedaban en tinieblas
cuando tu te proponias.
Y hoy que sigues siendo mariposa, de oscuros colores, sin dibujos, sin filigramas, debes esconderte del sol, buscando la noche y en la noche huir de la luz intensa, para que no te encandiles y mueras quemada, en la hoguera del calor. ¡ Mariposa de la noche !

lunes, 3 de mayo de 2010

Nietos. La Yapa de La Vida


¡ No los conozco ! ¿ Como será el color de su pelo, el color de sus ojos?
No los conozco y ya los extraño, extraño el calor de sus cuerpitos, la suavidad de su piel, sus manitas enlazando mi dedo, sus pasos, primeros, pero valientes, que apresuran su andar, como queriendo aprender, para acompañar a su abuelo, por parques y jardines, aferrados a los dedos de la seguridad, que sabrá comprender.
Como olvidar, sus primeras carcajadas, desafinas y desdentadas, pero felices en expresar, en su propia vos. Y un día, no mucho después, mis oídos, escucharán con atención, la palabra ¡ abuelo ! que llegará a mi corazón,
haciéndolo palpitar como un acelerador.
Y será ese momento, ese momento crucial, que el sol, en mi bolsillo me dará la ilución de la
primavera eterna y la luna posará en mi cabeza, como un sombrero de alta sociedad, mientras
las estrellas, como en una ronda, bailarán y sus gritos, de alegría de lejos escucharán:
¡ Abuelo, baila con nosotros y vive este momento, que no hay otro igual !
No tengo nietos, nunca los tuve y no los tendré. Pero algo quedará a cobrar y será, los nietos,
que marcan el final y yo simplemente me pregunto, ¿ donde están ?
Acaso no merezco, ¿ la yapa de la vida ?

domingo, 2 de mayo de 2010

El Hombre Cambiado


La escucho hablar y me pregunto: ¿ con quien se confundió, esta mujer ? Usted le está hablando al hombre equivocado. Un error podemos tener, pero usted habla de amor, que no existe o que nunca existió.
El hombre que usted busca, no soy yo. Yo amo a las plantas y a las flores y no a los perfumes envasados, con lindos aromas, pero sin pensamientos ni sentimientos. Amo a los niños y no me molesta sus
juegos y ruidos. Amo a la vida, que no siempre es justa, pero que da
muchas oportunidades de felicidades a conseguir, adisfrutar y recordar. Amo al amor, que no se compra ni se vende, que no es pasión, de un tiempo, que se enfría y sólo cenizas quedan, amo al amor sano y sincero y que los años echan raíces, que contienen los vientos y los malos momentos, para sobrevivir, a cualquier tempestad.
Por eso le digo, señora, usted me está confundiendo. No recuerdo haberla conocido y si así, fuera, le pido disculpas por haberla tratado. Usted es una hermosa mujer, pero bello puede ser
el papel, que envuelve el regalo y al desenvolver nos encontramos con una belleza, sin alma y
sin corazón y por dentro no hay el lujo, el sentimiento, el amor.
Le deseo suerte en su búsqueda, señora y le aconsejo que retroceder en su vida, buscando otro
camino. Seguramente será un camino dificil, pocas flores y muchas espinas. Quizás con las
flores podrá hacerse una corona que adorne su cabeza.
¿ Y si en lugar de flores, serían laureles ?
¡ Usted luciría como una reina, con corona, de conquistadora !

Cenizas de Ayer,Fuego de Hoy


¡ Duerme, deja tu cuerpo descansar !Mientras, yo velaré tus sueños, abrazaré tu cuerpo y con el calor, del tuyo, daré vida al mio.
Si en el descanso, veré, en ti, una pesadilla, con solo besarte, ella emprenderá el vuelo ya que sabrá que estoy cuidando tu sueño.
Que vigilo tu dormir, tu sopor y que nadie podrá, nunca, interrumpir la
sonrisa, que dibuja tus labios, por lo agradable de tu quimera.
¡ Vive, deja tu cuerpo disfrutar ! Yo seré el que vigile y te acompañaré, que
disfrutes de la vida, que supiste conseguir. Nunca fue fácil la vida, para ti, pero una fuerza interior te ordenó que no te abandones a la desesperación,
al dolor, al llanto, a la pérdida del ser amado, en plena juventud.¡ Supiste, pelear con la adversidad ! Y tomando la vida en tus manos, saliste, de los días oscuros,
buscando el sol luminoso, el sol de la esperanza. Y nos encontramos y juntos nos dimos la
oportunidad de re hacer nuestras vidas, son olvidar nuestras pérdidas, que la vida nos quitó.
¡ Recuerda, fuimos cenizas ! Y que hoy ya no somos cenizas, somos fuegos que da alimento a
nuestras almas y nos hace vivir, una segunda oportunidad. Aprovechemos la oportunidad, de
vivir el hoy, soñando el mañana. ¡ Sin dejar de recordar el ayer !

jueves, 29 de abril de 2010

Dueños de La Libertad


¡ Olvídalo ! Reniega de él, no lo tengas en cuenta, que no
sea parte de tu vida. Retírale las pilas, desenchúfalo, detén
el péndulo y por último échalo de tu casa, que duerma en
la basura.
No es nuestro dueño, no somos sus esclavos, festejemos la alegría de la independencia, no nos confundamos, ¡ no es nuestro Dios !
Somos libres, como las golondrinas, que cambiamos de paisaje, según la estación.
Cuando el hambre, golpee nuestro estómago, comeremos,
cuando la sed nos persiga, beberemos, cuando el cansancio nos rinda, dormiremos.
¿ Y en el ínterin ? En el ínterin nos amaremos, sin tiempo,
sin horario, sin reloj.
No abra luna ni sol y si lo hay no lo sabremos, no abra día ni noche y si hay no lo sabremos,
porque todo eso son detalles, detalles que nos negamos a conocer.
Y así, el tiempo se detendrá, viviremos en el amor para el amor y dejaremos de amar, cuando
muéramos los dos.
Podremos estar días, amándonos, o tomados de la mano, o mirando nuestros ojos. Uno para el
otro, eso seremos. El mundo no será nuestro, pero si nuestro nido de amor. Y juremos, por lo
más sagrado, que nunca, nunca volveremos. ¡ A mirar un reloj !

lunes, 26 de abril de 2010

No Quedar Fuera de tu Vida


Hoy he venido a pedirte, que no me dejes fuera de tu vida, quiero conocer de ti cada minuto, de tu día. Conocer el motivo de esa sonrisa o de esa lágrima, que cae de tu mejilla.Quiero saber de ti, porque tu eres el aire de mis pulmones, la sangre de mi corazón, el
motivo del vivir, la razón del respirar, la causa del existir.
No me dejes fuera de tu vida, si así fuera: ¿para que vivir? Cada latido
de mi corazón repite tu nombre, como un rezo en letanía. Y así como
mi corazón late, pienso en ti, noche y día.
Quiero caminar junto a ti, tomados del brazo, pararme a mirar vidrieras, ir al cine o al teatro.
Cruzarme con un amigo, saludarlo y que él me vea, acaramelado junto a ti, el rubor de nuestras
mejillas, hablaran por nosotros, abrá comentarios, algunos nerviosos, otros de envidia dirán,
ella lo hipnotizó o el practicó brujería.
Quiero sentarme en el parque o en la plaza, ver a los niños jugar en la arena, soñar que algún
día, tendremos un hijo, que lo traeremos a los juegos y tomados de la mano, lo vigilaremos y
educaremos. De noche, después de la cena, frente al fuego, hablaremos, de como fue el día, de
los precios y la economía y de pronto reiremos, sin ninguna sintonía, será solo la alegría de
estar juntos. Los años vendrán, como cualquier día, pero nosotros los veremos llegar con la
alegría, de envejecer, juntos, mientras nuestras vidas, siguen unidas, como el primer día.
Después iremos al dormitorio y al acostarnos te abrazaré con ternura, llenaré tu cara de besos
hasta que el sueño nos llegue a los dos, hasta el nuevo día.
Te ruego que no me dejes fuera de tu vida y entonces, sí, todo esto se cumplirá, dejará de ser
un sueño o un deseo. Tu sólo debes comprender, que yo:
¡ No quede fuera de tu vida !

viernes, 23 de abril de 2010

Leo Tus Cartas


Leo tus cartas y mis manos tiemblan, mis ojos, anegados en lágrimas, que a mis manos llegan y hace ilegible lo escrito y yo con mi desconsuelo, clamo por amor.
Leo tus cartas y el dolor que siento, como viejas heridas, que supuran su infección, que es el recuerdo de su mal. De su herida sin cerrar.
¿ El amor cuando no es recíproco, se transforma en dolor ? ¡ No hay la menor duda ! Se convierte en un mal incurable y no hay remedio para él.
Leo tus cartas, con dedicación y paciencia, hojas tras hojas, día tras día. Si parece que estoy orando, por el día a comenzar.
Leo tus cartas y después, con sumo cuidado, las ensobro, nuevamente, para mañana, volver a
comenzar.
Leo tus cartas, en este nuevo día, e igual que otros días clamaré por ti. Hace tiempo que te fuiste, años, meses o tal vez horas. He perdido la cuenta, no puedo confiar en mi mente, al irte
mi mente se fue contigo, sólo las cartas quedaron, que leo todos los días. Tomo el sobre, retiro
la hoja de papel, me siento en un rincón, junto a la ventana donde la luz me permite ver y ver, desde lejos, si vuelves a mi.
Leo tus cartas, tu conoces el texto, yo lo ignora hasta comenzar a leer.
Mi corazón, que quiere dejar de sufrir, insiste, que todos los días leo hojas en blanco.
¡ Corazón, tu naciste para darme vida ! ¡ Que sabes tu de amor !

jueves, 22 de abril de 2010

El Dolor de La Indiferencia


Está agazapado, en un rincón de nuestro cuerpo o en un rincón de
nuestra mente.
Ahí, o en cualquier otro lugar, escondido en el bosque o en el agua,
pero está escondido, vigilando, no nos quita sus ojos, profundos y hábiles, de cada uno de nuestro movimiento, como una fiera, como un felino, lista a atacar. sua manos abiertas, mostrando sus garras
afiladas y peligrosas.
Es maestro en el ataque, en el sufrir y hasta llega a agonizar. No pide
perdón ni permiso, es implacable y muchas veces, insoportable. Día y noche, para el no hay descanso, no hay feriado, no hay amigos ni parientes, llega donde se propone, es despiadado, no tiene alma, no tiene corazón y nunca,
nunca se arrepiente.
¿ Quien no le teme ? ¿ Quien no lo rechaza ? ¿ Qien no lo ha tenido o tal vez lo tiene ?
Algunos, según él, lo ha merecido, otros, en cambio, el lo ha decidido. Es independiente y
utiliza su poder, a su capricho y entender. Tiene vida propia y es difícil ignorar su ataque.
No respeta edad, capa social, lugar, hora o tiempo.
Hace temblar al más valiente y con el tiempo lo transforma en cobarde, lo persigue hasta tenerlo a su merced.
¡ Pero tiene su utilidad ! Su voz nos alerta, nos avisa, de día o de noche, su voz es la alarma que
nuestro cuerpo necesita para llamar la atención. La atención de un dolor, o la atención de una
pena, que es el dolor que no mata, pero hiere a nuestro corazón, a nuestra alma, a nuestro ser.
¡ El dolor ! ¡ Hay tantos dolores ! ¿ Cual de ellos será el más doloroso ?
El dolor de la ausencia, el dolor de la partida, el dolor del amor que se ha ido. En mi vida he
aprendido, que el dolor que más duele:
¡ El dolor de la indiferencia !

martes, 20 de abril de 2010

El Cielo y La Tierra


Antes de la última palada, ya nadie quedaba, se fueron vecinos, amigos y parientes, que estuvieron ausentes.
Mi dolor se quedó, esperando a su amo. Mis lágrimas, mojaron mi rostro y al llegar a mis labios, bebí la sal de las mismas y con gran
sorpresa, comprobé, que no eran saladas, que eran amargas. Como lo fuera mi vida, como lo fuera mi suerte.
Quedé solo, con ella, la tierra húmeda sobre su cuerpo. ¿Era o quizás
mis lágrimas, que en la tierra caia?
Después de varias horas que la tarde huía, las flores que le había llevado, morian con ella, con
tristeza vi como se ponian mustias, marchitas, sus pétalos mancharon la tierra, en que ella dormia, dejando una marca, que solo yo veía.
Intenté despedirme y no podía, recordé los años, muchos de ellos felices, cuando formamos nuestro hogar y llegaron los hijos, si hasta pareciera0 que habíamos unido el cielo con la tierra,
los árboles con el sol, la luna en los jardines, cupido con sus flechas, hacia más alegre nuestro
amor y nosotros, con nuestros dos retoños, íbamos orgullosos mostando el fruto de nuestra
pasión, de nuestro sueño, de nuestro amor.
Los hijos, no son sueños, son realidades y sus padres, siempre esperan, que tendrán de ellos,
risas y alegrias y nunca sin sabores.
Vecinos y amigos estuvieron presente, no así los parientes, los hijos, que fueron nuestro orgullo... estuvieron ausentes.
¡ El cielo con la tierra no pueden unirse !