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lunes, 28 de diciembre de 2009

Nuestros Ojos



**Nuestros Ojos**
Anoche fue la fiesta, parientes, amigos, vecinos, nos reunimos para festejar, no
recuerdo, pero lo festejamos...Mis ojos y tus ojos se vieron, unos a otros, y como
siempre, se miraron y hablaron, en vuestro idioma, de las cosas que los ojos suelen
hablar. Hace tiempo que no se veían y muchas son las cosa que debían comentar:
El gran amor secreto, que se tienen, renovar los juramentos, sonreír por alguna anécdota,
que vivieron o llorar por el amor que no pueden revelar.Durante la noche, en varias oportunidades, vuestros ojos se enfrentaron, con el amor y
la pasión, que las leyes de la sociedad nos obliga a cumplir, nos obliga a esconder y solo
los ojos, como ventanas, pueden ver, pueden amar u odiar, pueden reír o llorar. Pero no
pueden comprender. ! Como comprender un amor tan profundo, que encerrado en cuatro
ojos y castigados por vida. ¡
La fiesta terminó, nos despedimos, también nuestros ojos, hasta un nuevo encuentro .En
los ojos de ella alguna lágrima cayó, en lo de él, intentó abrazarla con los brazos que no
tiene, besarla con los labios que no están, llamarla con la voz que no posee y mirándola
fijamente, en su propio idioma, le juró una vez más, su gran amor, su gran querer, su
gran confianza...! Y con un guiño se despidió ¡
http://pensamientos-y-poemas-desde-beersheva.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Silencio

**Silencio**

A ustedes, amigos, que suelen leerme por curiosidad o por crítica, quiero
decirle que he convocado al silencio, gran inspiración, para nosotros los
poetas, y escritores.
Del silencio aprendemos, como el descanso del guerrero, juntar energía
para volver a la batalla, con nuevas ideas, con nuevos sueños y con nuevos
amores.

! Silencio, hoy te he convocado, necesito de ti ! Para que escuches, y calles,
lo que debo decirte sobre mis miedos, mis nostalgias, mis recuerdos que me
niego a olvidar. En este silencio forzoso no pude tener ideas y sueños, para
pasar a escribir. Sólo tengo amores, amores que en el silencio debo guardar.

Son sólo amores, pero no me corresponde, ya que tu sabes que el silencio
es el honor del poeta, y su boca debe cerrar.
! Silencio ! Mi boca está cerrada, pero no mi corazón. ¿ Tu crees, silencio,
que puedo cerrar la boca de mi corazón ? ! Si es así, házmelo saber !

Tengo miedo de soñar y en voz alta llamarla, y tengo miedo, mucho miedo,
que no aguante el corazón.

Duro trajín el del poeta, cuando se enamora, y debe tener el amor escondido.
! Silencio poeta ! ! Silencio, ciego y sin corazón !

sábado, 3 de octubre de 2009

De La Pampa lo Mejor


**De La Pampa lo Mejor**
Entre muchos de los puebles ,que visité siendo joven ,conocí a un
personaje, que hoy quiero de el hablar .El nombre del pueblo me
lo reservo y así cumplo con un juramento de no violar.
El personaje se llamaba :¿Qué importa el nombre?,pendenciero y payador.
Nada había que el pudiera temer. Y en sus momentos de sobriedad
era digno escuchar las payadas, que con otros parroquianos, sabía
armar .Muy difícil de ganar ,en una payada, con una guitarra, que mejor
no hablar. Sus versos podían durar horas y horas, hasta que su contrincante
desfallecido quedaba.
Muy, rápido para el cuchillo y el poncho, del rebenque ni hablar, era muy difícil de
domar. Tenía muchas novias y ninguna le duraba hasta el altar.
Cuando lo conocí estaba noviando con una hermosa mujer que atendía
el bar y los billares del Central. Se enamoró del payador, cuando lo escuchó rimar,
entre copas lo acompañó a su pieza y con él se quedó.
Pero el diablo ,que nada tiene que hacer ,metió la cola y esto es lo que
pasó :Llegó, en el tren de cola, un viajante de comercio, joven, elegante, bien vestido,
afeitado y perfumado y de muy rápida palabra y acción .Conoció a la novia de
nuestro amigo y su corazón con ella un remache se formó. Se amaron en el
primer suspiro y en el segundo ella le confesó de la relación con el payador.
El viajante ,en forma osada, dijo:*Nos vamos con el primer tren y nadie
sabrá nada de nosotros.* Pero el diablo es el diablo ,y de él hay que temer
Nuestro trovador se enteró y en la estación los esperó, los vio y dijo:
*Ya que quieres irte de este pueblo :sube al tren .Que yo en seguida voy.*
Al quedarse solo con el viajante esto fue lo que agregó:*La quiero como
quise a las demás ,pero a este juglar nadie le saca un mujer ,lo lamento
por usted, pero esto no debe trascender*Sacó el cuchillo y ahí nomás lo cortó.
Coplero, poeta y trovador, junto a su amada viven en otro pueblo, que su nombre
no daré .Pero si usted quiere es fácil de ubicar, pregunte por el mejor payador
de la región, ese es el varón que La Pampa nos lego.
Mario Beer-Sheva

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El Ruido del Silencio

**El Ruido Del Silencio**

La noche me trajo el silencio de tu ausencia, de que tu ya no estás más, que deberé
acostumbrarme al silencio de la soledad, al silencio del castigo de amarte, como te amé.
¿ Donde irán los amores cuando se acaba el amor ? ¿ Acaso abra un lugar especial para
guardar los besos, las promesas, del amor que ya no lo es ? ¿ Y será de ese mismo lugar, donde los enamorados van buscando, para presentar sus nuevos amores y asegurar
que será un amor para siempre ? ! Podrá alguien creer en algo tan frágil como es la promesa del amor !
Tanto te quise, tanto te amé, tanto disimulé de mujer con precio, al mejor postor.
Cerraba los ojos, y me refugiaba en la oscuridad, de la ignorancia de no querer saber; ya
eso terminó, abrí los ojos a la realidad, y te eché de mi lado, para salvar mi honor y mi
libertad...

La noche se está cerrando, salgo a bares y a la noche misma buscando algún consuelo
que rompa el silencio de tu ausencia. Te sigo queriendo, mi amor está fresco y es mio,
no puedo olvidarte, busco alguien que te suplante, sé que es una búsqueda inútil pero
es mi consuelo. Hay veces que consigo una mujer que supla, la ausencia de tu amor,
pero son por pocas horas y después, vuelvo al silencio...

Hay algo que rompe ese silencio, que me impide vivir, y son las lágrimas de mis ojos y
! el aullido de mi garganta ,como un lobo herido...!

martes, 25 de agosto de 2009

Compañía

Entró al cementerio, se paró al pie de la tumba, en sus manos llevaba un ramo de flores.
En un susurro recitó los versos de Bequer :
! Qué solos y tristes se quedan los muertos ! No lloró, sus ojos ya no tenían lágrimas, estaban secos como la tierra. Miró la tumba, como reconociendo el lugar, y la tierra que la rodeaba.

Se inclinó, en un jarrón de hojalata, acomodó las flores. Se inclinó un poco más, sus brazos abrazaron la tumba recien tapada. LLevó un brazo a la cintura. Sacó el arma...
El ruido espantó a pájaros y palomas. El se fundio en la tierra que ya amaba. Los pájaros y las palomas volvieron.
Tambien el silencio. ! Las flores no estaban !

Por Mario Belapolsky