**Aquí, Estoy Madre**
Yo estaba sentado frente al espejo y en él se reflejaba la imagen de mi madre, que
ahora está fallecida. Mi madre me preguntaba, como me sentía, ahora sin madre.
* Me siento perdido desde que te has ido, pero siento que ahora, que ya no estás,
estás conmigo*
En tus años de vida nunca pude hablar contigo, tu no tenías oídos para mis palabras.
Y hoy me escuchas, eso ya es algo, digo. No podías escuchar mis palabras porque
tenías otro hijo, mas chico, para mimar y cuidar.
Hoy puedo decir : ! Madre yo te quise ! En tus años de vida nunca pude pedirte un consejo, y hoy, en cambio, puedo pedirte un ruego.
En tus años de vida nunca pude contarte que esperaba de la vida, no tenías oídos ni tiempo para mis palabras.
En tus años de vida quise ser tu hijo y amigo, por falta de tiempo me rechazaste. No
fui tu hijo ni tu amigo.
! Cuantas cosas perdidas ! De tus años de vida solo me quedan dolores, por no haberme dejado enseñarte, ya que no lo sabias, que cualquier mujer puede ser madre, pero no cualquier madre es madre, si no tiene la capacidad de amar por igual a sus hijos.
Quiero que sepas, madre, que cuando tu morías yo estaba mucho más cerca tuyo, de
lo que tu creías
En mi hay un dilema que no quiero llevar conmigo, que la muerte al llegar te dio tiempo
en recordar, que habías dejado un hijo que nunca quisiste oír.
Pero estoy conforme, madre ,porque ahora que no estás, estás conmigo, y yo puedo
confiarte, secretos, anhelos y sueños míos. Además tus oídos ya no son sordos.
! Son solo míos!
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viernes, 18 de septiembre de 2009
lunes, 14 de septiembre de 2009
Visitando a mi Madre
**Visitando A Mi Madre**
El tren se detuvo y yo bajé al andén, el único andén que había, en ese pueblo perdido
de la vista del Creador. Junto conmigo un saco de correos y unos cuantos diarios, del
día anterior. El tren pegó el silbido y se fue de la estación.
Yo tomé el camino al pueblo, despacio pero sin respiro, y en una legua y media estaba
en el caserío. Llegué rozando el medio día, en el primer boliche pedí medio litro, por el
polvo del camino, un bife y una tortilla, que mi estómago pedía. Al pagar le pregunté al
patrón:
* Como se llega a la tierra, donde la gente encuentra la paz *
- Amigo, hay dos maneras para llegar a ese lugar, una es con cajón de álamo, y la otra
siguiendo las vías hasta el paso a nivel, y al llegar a la loma, lo reconocerá al ver -
El sol a plomo caía y me puse en camino, antes de la hora ya había llegado a destino.
No tapial, no alambrado, ni rejas. No un árbol que de sombra, y el viento pueda hacer
silbar, como un coro por los que ya no están.
Me acerqué a un muchacho, encargado del lugar, de abrir la tierra y los muertos enterrar,
además arrancar los yuyos que el dejaba crecer: ! En invierno se secan y con el viento
se van !
Él me indicó donde estaba enterrada mi mama, una tumba de ladrillos, quemados por el sol, era el poncho que cubría el cuerpo que Dios le dio. Sin saber que hacer, me puse de
cuclillas, después de rodillas y finalmente, firme y de pie, como respetando una bandera.
! Así le hablé ! Soy yo, mama, tu hijo que ha venido a verte desde muy lejos, y ahora
que estoy a tu lado no sé que decir. ¿ Acaso tu estás ahí ?
La vida nos separó, por caminos diferentes, y hoy que te he ubicar, te prometo que
todos los años vendré a verte, mientras tenga vida. Si no vengo, mama, es porque he
muerto, en ese caso, seguramente, tu estarás esperándome en otro lado, como lo has
hecho hoy.
! Mama, te pido tu bendición, para que cada vez que vuelva, estés en paz, como hoy !
El tren se detuvo y yo bajé al andén, el único andén que había, en ese pueblo perdido
de la vista del Creador. Junto conmigo un saco de correos y unos cuantos diarios, del
día anterior. El tren pegó el silbido y se fue de la estación.
Yo tomé el camino al pueblo, despacio pero sin respiro, y en una legua y media estaba
en el caserío. Llegué rozando el medio día, en el primer boliche pedí medio litro, por el
polvo del camino, un bife y una tortilla, que mi estómago pedía. Al pagar le pregunté al
patrón:
* Como se llega a la tierra, donde la gente encuentra la paz *
- Amigo, hay dos maneras para llegar a ese lugar, una es con cajón de álamo, y la otra
siguiendo las vías hasta el paso a nivel, y al llegar a la loma, lo reconocerá al ver -
El sol a plomo caía y me puse en camino, antes de la hora ya había llegado a destino.
No tapial, no alambrado, ni rejas. No un árbol que de sombra, y el viento pueda hacer
silbar, como un coro por los que ya no están.
Me acerqué a un muchacho, encargado del lugar, de abrir la tierra y los muertos enterrar,
además arrancar los yuyos que el dejaba crecer: ! En invierno se secan y con el viento
se van !
Él me indicó donde estaba enterrada mi mama, una tumba de ladrillos, quemados por el sol, era el poncho que cubría el cuerpo que Dios le dio. Sin saber que hacer, me puse de
cuclillas, después de rodillas y finalmente, firme y de pie, como respetando una bandera.
! Así le hablé ! Soy yo, mama, tu hijo que ha venido a verte desde muy lejos, y ahora
que estoy a tu lado no sé que decir. ¿ Acaso tu estás ahí ?
La vida nos separó, por caminos diferentes, y hoy que te he ubicar, te prometo que
todos los años vendré a verte, mientras tenga vida. Si no vengo, mama, es porque he
muerto, en ese caso, seguramente, tu estarás esperándome en otro lado, como lo has
hecho hoy.
! Mama, te pido tu bendición, para que cada vez que vuelva, estés en paz, como hoy !
lunes, 10 de agosto de 2009
Historia bonita
Quiero que me cuentes una historia bonita, mientras tu cálida mano, descansa, en mi mano, esperando que llegue el sueño, que me hará viajar hasta el final de los tiempos. Cuando era pequeño, mi madre, todas las noches me contaba un cuento, hasta que el sueño me vencía, y me dormía acompañado por la historia, que mi madre repetía.Eran historias, cuentos o anécdotas, todas muy bonitas, con finales felices, a veces graciosos, pero nunca tristes. Mi madre decía que los cuentos tristes, producen sueños tristes...
Es por eso, cariño, que te pido una historia bonita y además alegre, y esa alegría me acompañará en mis sueños, largos sueños, hasta que pueda, si es que puedo, despertar... Y sabes, cariño, que si no despierto, tu historia, que hoy me contarás, estaré con la mejor historia que me han contado, con el mejor cuento, que me han relatado, y mi viaje será ameno y en paz...
Aprieta mi mano, cariño, tu tibia mano que le da calor a mi piel. Espero la historia, espero el cuento, espero la anécdota, que me haga feliz. Venimos al mundo llorando, gritando y pataleando, renegando de una vida, que aún no hemos vivido, que aún nos falta conocer. Procuremos irnos de ella, con la frente alta, para que se sepa que no hubo temor, y además, con la sonrisa en los labios para que la gente comente que fué una vida bien vivida, sin arrepentimiento, y con gran valor... Es bueno que se sepe, que en la vida debemos tirar semillas, de bondad, y que los vientos se encarguen de esparcir, por los surcos que se abren, en nuestro vivir... Cariño, el cuento que me has contado, me ha llenado de emoción, ya que trata del amor, que nunca muere, cuando uno de los dos quedan, lo recuerda todos los días...
! En su oración !
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